¿Qué hago tras un accidente laboral?

Parece evidente que la mayoría de los trabajadores de nuestro país están preparados para llevar a cabo su labor diaria pero no tanto para enfrentarse a un accidente. Pero no nos centramos ahora en cuáles son sus derechos como accidentado-recuerde que tiene varios artículos en esta misma web comentando los mismos-sino en cómo debemos actuar si hemos sufrido, desgraciadamente,  un accidente laboral.

Las mutuas y su mala relación con los trabajadores

Recuerde que las mutuas son las encargadas de valorar las lesiones y de pagar la rehabilitación, y el sueldo, de cualquier trabajador. Es decir, cuanto menos tiempo tenga que recibir sus servicios más dinero tendrán en el bolsillo. Suele darse el caso de que ellos mismos dan el alta con total celeridad para quitarse el problema de encima a costa de su recuperación total.

De encontrarse ante esta situación, y siempre recordando que sus derechos siguen intactos tras la denuncia/demanda del accidente, sería necesario contar con un abogado para evitar que la actitud interesada de la mutua termine por provocarle una lesión permanente. Es más, hay casos en los que las mutuas no esperan ni a que pase el accidentado por el Tribunal Médico para que se determine el alcance de las lesiones. ¿Por qué? Muy sencillo, desde que le dan el alta tiene veinticuatro horas para volver a su puesto de trabajo, de no hacerlo le podrán despedir legalmente por no haberse presentado en su puesto de trabajo. La empresa ya no le necesita por lo que necesitará conocer la ley para poder cobrar las cantidades que a tal efecto se recogen en la misma.

Las indemnizaciones

¿Por qué habla en plural? Pues porque no se trata de una indemnización, por más que quiera la empresa convencerle de lo contrario, sino de tres dependiendo del caso. Una la del accidente en sí mismo, otra por la infracción de no incluir medidas de seguridad en la zona de trabajo y una tercera por el convenio laboral que tenga.

En la mayoría de las ocasiones, por no decir en todas, la empresa hace números y le ofrece un cheque que ronda el sesenta por ciento de lo que le correspondería si fuera al Juzgado de lo social o por la vía penal. Le intentarán engañar para que pique el anzuelo recordándole que su abogado se quedará con una parte de lo que le den. ¿Acaso ellos no trabajan por dinero?

Su abogado/a

Es fundamental y básico contar con el apoyo de un profesional del derecho para este tipo de cuestiones. Tanto para luchar contra la mutua a base de informes médicos paralelos como para conseguir que sus derechos no sean vulnerados con chantajes e intentos de soborno. Será también el encargado de hacer números, esta vez de acuerdo con la ley, de mirar el baremo oficial y de hacer la petición final de una cantidad total.

Cada accidente es distinto

Es lógico. El baremo de 2016 incluye una larga serie de lesiones y circunstancias que estipulan también la cantidad a cobrar por secuelas estéticas, psíquicas y físicas. En este aspecto es fundamental ir paso a paso, controlando siempre los tiempos y sobre todo pensando primero en su recuperación y posteriormente en las posibles indemnizaciones, o pensiones, a recibir.

La firmeza de un abogado le evitará tener que llegar a un careo con sus otrora jefes y con los médicos de la mutua. Con esta frialdad y siempre actuando bajo el auspicio de la ley conseguirá dejarles bien claro que no va a ceder hasta que consiga lo que le corresponde. La pérdida de nervios suele ser uno de los motivos que lleva al desastre. Por este mismo motivo es mucho más sano contar con un abogado para que gestione todo este procedimiento de forma aséptica pero sin perder efectividad en ningún momento.

Como es lógico, deseamos que no tenga nunca que pasar por este trance pero de darse el caso solo tendrá que informarse, en esta misma web, de cuáles son sus derechos y qué pasos ha de dar para conseguir que sus derechos sean reconocidos. Quizás su gesto pueda ayudar también a sus compañeros para evitar accidentes como el suyo en el futuro.

 

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